Carlos Del Frade: “Se ha profundizado la dependencia Argentina”

Del Frade presentó “Los gauchos malos de la prensa”
“Se ha profundizado la dependencia Argentina”

El periodista, y actual diputado provincial, estuvo en la Biblioteca Popular “Nosotros” presentando su último libro. En ese marco, dialogó con El Correo sobre periodismo y política.

“La 656delfradeúltima vez que estuve en esta biblioteca fue antes de morir”, dice Carlos Del Frade, con la alegría y la certeza de que la vida le dio una segunda oportunidad. En 2015 mientras corría una maratón en su ciudad natal, Rosario, tuvo un paro cardíaco y durante algunas horas transitó el límite difuso que separa la vida de la muerte. Pero volvió. Volvió con la convicción de seguir contando la historia no oficial, la historia que se escribe en los arrabales: la verdadera historia. Volvió para seguir siendo un “gaucho malo de la prensa” y un activo militante del Frente Social y Popular, un espacio político gestado en Santa Fe que lo tiene como máximo referente.

– ¿Por qué este libro se llama “Los gauchos malos de la prensa”?
-C.DF.: “Los gauchos malos de la prensa” es una hermosa frase de Sarmiento hablando de que el periodismo siempre terminara siendo considerado por el poder como los gauchos malos de la prensa. Es una historia política del periodismo que va del siglo XIX hasta la actualidad reconociendo que la historia del periodismo es una hermosa excusa para contar la historia política Argentina.

– Desde el periodismo o desde la política, su compromiso es seguir contando lo que nos pasó y lo que nos pasa…
-Si, claro. Creo que las dos cosas van de la mano, siempre dije eso. Nosotros estamos absolutamente convencidos que la base del periodismo es la base de la política, escuchar bien para contar bien que es lo que le pasa al pueblo. Lo que antes producíamos como nota, ahora lo producimos como proyecto en la Cámara de Diputados. La idea sigue siendo entender qué nos pasa y poder contarlo. Eso me parece que termina siendo el objetivo del periodismo de investigación y también debería ser el objetivo de la política.

– Entre las cosas que nos pasan aparecen sucesos que tienen que ver con el hoy que no se ven, no se perciben, no se escuchan, pero que son muy graves como es lo que acontece en relación al ANMAT y al SENASA, dos organismos estatales muy importantes que el gobierno nacional ha dejado librado a la voluntad de las empresas.
– A mí me parece que lamentablemente se ha profundizado la dependencia Argentina de las grandes empresas multinacionales y eso se ve con claridad en dos lugares. Por un lado en la resolución 37 del 31 de enero de este año del gobierno de Macri, que separa al Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria, lo que se conoce como el SENASA, del control de lo que entra y lo que sale por las bodegas de los buques que llegan y salen de los puertos argentinos. Eso es tremendo porque pueden entrar desde armas a drogas, hasta enfermedades que generan malestar en la salud ya no solamente de los fitosanitarios, como hablan las leyes, sino también de la salud humana. Por este motivo denunciamos penalmente al Presidente de la Nación. Y la otra resolución del 26 de abril de este año, que modifica la reglamentación de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología, ANMAT, por la cual ahora las multinacionales farmacéuticas, las grandes industrias extranjeras de remedios van a poder presentar los remedios en los escaparates de la farmacias en solamente 70 días, cuando antes necesitaban por lo menos 7 meses de investigación. Y además se le permite experimentar con chicas y chicos argentinos de una manera muy libre. Eso es espantoso. Van a tener la posibilidad de experimentar sobre millones de chicos y chicas argentinos. Nos parece que esto es un tema fundamental pero que en la Argentina de hoy no se discute porque los partidos mayoritarios no lo ponen en discusión.

-Usted fue muy crítico del anterior gobierno nacional, no obstante cuando llegó el ballotage tomó una postura clara y definida, distinto a muchos otros que plantearon un lugar de “imparcialidad”.
– Si. En ese sentido soy coherente o trato de ser coherente. Siempre tuve la suerte de ser delegado de mis compañeros trabajadores y aunque mi postura perdía en una asamblea, yo me jugaba con lo que decidía la mayoría. Acá, el pueblo argentino mayoritariamente había decidido votar a Macri o a Scioli. Y en ese sentido, no me iba a sentir para nada bien manteniéndome al margen como si fuera un extraterrestre o tuviera una verdad revelada que no pudiera ser contaminada por las mayorías. Yo al revés, prefiero embarrarme con el pueblo, prefiero quedarme allí aunque crea que la cosa no pase por ahí y decidí votar por Scioli absolutamente convencido que detrás de Scioli había sectores del peronismo que habían adherido a lo mejor que había producido el kichnerismo, a lo cual yo también adhería, con muchas salvedades pero adhería a lo mejor que había producido, y por eso no tuve ninguna duda de que había que apoyar a Scioli.

– ¿Le sorprende lo que está sucediendo a nivel nacional o era lo que esperaba?
– La verdad que si, a mí me sorprende la decisión que tiene el Gobierno de Macri de llevar adelante la política de las grandes empresas. No hay ningún reparo. Tiene un grado de decisión que creo ni siquiera tuvo la dictadura. Y creo que, por supuesto, tampoco lo tuvo Menem. Yo insisto, para mí el ejemplo más claro es que Menem dejó la carpa blanca un año y acá cuando los docentes quisieron instalar una carpa los sacaron a palos. Me parece que ni siquiera en esa época de tremendo Neoliberalismo vivimos esto. Veo un grado de decisión política de las clases dominantes argentinas expresadas a través del Gobierno de Macri que yo por lo menos no recuerdo y me cuesta creer que esa decisión ni siquiera lo tomaron en la dictadura porque ni siquiera habían tomado la idea de por ejemplo esto, sacar al Estado del control de las exportaciones, esas cosas no habían sucedido. O por ejemplo la modificación esta de que se pueda experimentar con chicos. Eso no existía. Existían cosas peores, obviamente. Pero en la cuestión de política económica yo veo más decidido al macrismo que a la dictadura.

– Usted es un hombre que anda en el barro, que anda en las orillas y que tiene contacto con la gente, que sabe sus historias, que conoce sus derrotas… ¿Qué lo motiva a seguir luchando? ¿Qué le da fuerzas y ganas para pensar que las cosas pueden ser distintas?
– El otro día estuve en Intiyaco. Intiyaco es un lugar en donde las calles están pobladas de ovejas famélicas, de cabritos que no tienen pelo, de casas de madera y lata, en donde el agua potable no existe, donde no hay cloacas, no hay laburo… Y sin embargo los chicos de ahí hacían banderas dibujadas en papel para el acto del 20 de Junio y apostaban a seguir en la escuela para tener un futuro. Si esos pibes en medio de esa realidad son capaces de insistir por un futuro mejor, como diablos nosotros no lo vamos hacer.

Periodista/Fuente: Mariano Carreras