BUSCANDO UNA ALTERNATIVA SUPERADORA por Fernando Zapata (PSA Concordia)

000A poco más de ocho (8) meses del cambio de gestión política,y tras una muy cruda y tensa transición entre kirchneristas y macristas, algunas cuestiones se van clarificando, aunque también van surgiendo nuevos y muy acuciantes interrogantes, lo cual evidencia que,aún hoy,estamos muy lejos de algún avance favorable a las mayorías obrero-populares en Argentina.

Quienes somos parte de la clase trabajadora,ocupados,precarizados o desocupados,de sectores medios muy empobrecidos,de amplísimas mayorías de la pobreza estructural o practicamente excluídos,seguimos afrontando las consecuencias de la crisis burguesa,sus “tironeos” y sus “pases de factura”,sus “treguas” y sus “acuerdos secretos” pactados entre kirchneristas y macristas,pactos de la burguesía tendientes a sostener su denominada “gobernabilidad” a costa del sacrificio de todo el pueblo trabajador
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Tales acuerdos ya fueron denunciados,primeramente,por uno de los mismísimos representantes políticos del macrismo como lo es Lilita Carrió,quien denunció la misma lógica de implementar miembros afines en todas las instituciones,por parte del actual oficialismo macrista,tal como lo hizo el kirchnerismo durante los últimos doce (12) años de la mal llamada “década ganada” (verdadera “década ganada” sólo para los privilegiados y sus servilones),en que el copamiento de las instituciones fue central para dominar a la sociedad y robar desenfrenadamente al Estado,lección aprendida eficazmente de su matriz política: el peronismo menemista de los “malditos años noventa”.

A medida que más pasa el tiempo,más y más se está comprobando,en innumerables denuncias y causas judiciales contra funcionarios corruptos del kirchnerismo saliente,el robo sistemático a los fondos públicos.
Día tras día,siguen apareciendo nuevas y muy sólidas imputaciones contra tales gobernantes burgueses que usaron a los pobres para enriquecerse ellos solos,valiéndose de un falso discurso “nacional y popular” que nunca fue tal,engañando a numerosos sectores sociales de nuestro pueblo y de países hermanos que,sinceramente,confiaron en la posibilidad de contar con una gestión progresista en Argentina para encarar los sucesivos embates de la crisis mundial y sus coletazos en Latinoamérica.

El kirchnerismo fue una verdadera estafa política y moral,social y cultural,principalmente contra quienes tanto dijo defender y querer ayudar: fue una trampa burguesa contra las mayorías nacionales y populares,contra el progresismo y contra la posible liberación nacional y social.
Y el macrismo,claro está,no es tampoco ninguna superación social,pero el actual oficialismo macrista sabe muy bien que necesita del potencial inmenso,en crisis pero aún muy,muy fuerte,del kirchnerismo en todos los espacios institucionales y territoriales que aún no le ha podido restar influencia política,y por eso mismo,busca arribar a acuerdos mayores con ellos;de hecho,varios ex-kirchneristas que se pasaron,de manera repugnantemente oportunista,al macrismo ya actúan como “enlaces” para los acuerdos secretos que se vienen.

Pensemos en la gran pobreza estructural que,gobierno tras gobierno,diseminada en todo el país,sigue estando a la deriva,inmensas franjas de excluídos y masas sociales marginadas que,buscando apenas sobrevivir sin transformar nada, resultan ser un triste y lamentable “público cautivo”·de los grandes poderosos,inmensa lumpenización urgida de necesidades básicas insatisfechas,que termina siendo usada,por los sectores dominantes,para mantener el sistema económico ,político y social vigente,mediante prebendas,asistencialismo,clientelismo,mafias,matones,sicarios,patotas y tantos dispositivos que sólo le garantizan continuidad al poder burgués.

El gran desafío pendiente que queda para todos los que,siendo de clase trabajadora,nos definimos filosófica e ideológicamente como socialistas,junto con otros sectores político-partidarios que se definen como genuinamente progresistas,plurales,refundadores,independentistas,emancipadores,deberá plantearse cómo arraigarse en estas mayorías trabajadoras y populares que fueron usadas por el kirchnerismo y que luego,hasta hoy,no están viendo solucionadas sus tan postergadas demandas por el actual oficialismo macrista.

En general,los socialistas,aún proviniendo de diversas corrientes,somos quienes portamos un ideario más definido y,por ende,una identidad más firme,pero también,sabemos que debemos contar con muchísimos otros espacios políticos y socio-culturales para buscar crecer y desarrollar un bloque unificador que genere un proceso de masas liberador y verdaderamente favorable a los intereses,las necesidades y las aspiraciones de las inmensas mayorías laboriosas,democráticas y populares de nuestra Argentina.