MÁS VIOLENCIA SOCIAL Y MÁS VIOLENCIA POLÍTICA EN CONCORDIA por Fernando Zapata

12814008_424601877710438_8108039041440007835_nLa problemática lamentablemente recurrente de la violencia social en nuestra ciudad de Concordia volvió a resonar hace pocos días atrás,enfrente mismo de una escuela de un barrio muy humilde,escuela contigua también a otro barrio y a un hospital de la misma zona sur,tal como sucede en tantos otros barrios,violencia social que,muchas veces,suele derivarse en violencia política al servicio de ciertos poderes locales que la financian y avalan “en las sombras”.
Las circunstancias señaladas por los vecinos datan de un tiempo ya más que prudencial como para que las autoridades correspondientes lo hubieran investigado y resuelto;sin embargo,el tiroteo filmado por una valiente docente,de dicho establecimiento educativo,recogió el reclamo y se difundió por medios masivos de información y redes de comunicación de toda Argentina,y esto reinstaló el debate acerca de las raíces de tal problemática.
Evidentemente,la violencia social,como fenómeno cultural de la actualidad,denuncia situaciones graves no resueltas,tales como la exclusión,la marginación,la discriminación y la postergación de necesidades básicas insatisfechas.
Además,agrega otros elementos también muy graves,que profundizan la problemática,tales como el uso de esa situación vulnerable de pobreza e indigencia,con fines de dominación política,mediante prebendas,clientelismo y demagogia,elementos todos que le sirven a la perpetuación del poder vigente y que no resuelven la precarización económica,social,habitacional ni ambiental de los damnificados.
Sabido es que,lamentablemente,las mafias y los grupos criminales (tales como la trata de personas,diferentes tráficos,patotas y matones y sicarios,etc) también suelen infiltrarse en semejantes ámbitos de vulnerabilidad social para reclutar nuevos miembros,usar a jóvenes excluídos y postergados,a cambio de un minimo sustento de sobrevivencia,para operar y seguir delinquiendo.
La asamblea docente en dicha escuela contó con el aporte de numerosos miembros del barrio,de los gremios,de funcionarios políticos de diferente signo ideológico,y de varios medios informativos,lo cual indica una necesaria visualización del tema.
La gran cuestión será acerca de cómo desmontar tal entramado,tan acuciante y tan complejo,acerca de la violencia social instalada en una ciudad tan emblemática,tan atravesada por otras también gravísimas problemáticas,para una provincia de rasgos cuasi feudales en que cierta dinastía política,desde hace décadas,se reparte el poder a su propio gusto y deseo,y muchas veces sin el menor escrúpulo.
Por otro lado,la activa movilización social e institucional local,deberá tomar muy en cuenta estas graves condiciones,reflexionar y organizarse,para eventuales situaciones de franca confrontación,ante los mismísimos poderes que se valen de la violencia para sostenerse y seguir siendo la hegemonía local,tal como ya lo hemos visto y vivenciado,tal como ya lo hemos pagado y sufrido varios “en carne propia”,en estas calles y en estas rutas,en las instituciones,en los campos y en las barriadas.
Fernando Adrián Zapata