EL PATO “DONALD” TRUMP, por MARIO MAZZITELLI

Opinión
Martes 19 de julio 2016

ORG XMIT: DCAB144 Donald Trump  addresses the Conservative Political Action Conference (CPAC) in Washington, Thursday, Feb. 10, 2011. (AP Photo/Alex Brandon)
¿Se puede ser millonario y estúpido?

Claro que sí. La prueba más grande tiene nombre y apellido: el pato “Donald” Trump.

¿Se puede ser millonario, estúpido y presidente de los EEUU?

Sí. La prueba vuelve a ser el pato “Donald” Trump. Aunque todavía está por verse.

Quizás este personaje esté catalizando el descontento de millones de norteamericanos contra la globalización. Paradójicamente impulsada por los grandes capitales transnacionales, mayoritariamente residentes en EEUU. Como contra ellos no va a actuar, prefiere buscar el chivo expiatorio, el enemigo, el culpable, más allá de sus propias fronteras. Para eso mexicanos, musulmanes, latinos, etc. reúnen las condiciones con las que achacarles la responsabilidad de su propia insatisfacción. Con este argumento mucha gente votará al pato “Donald” Trump, gane o pierda.

¿Será su inspiración Carl Schmitt?: “la distinción política específica,… , es la distinción de amigo y enemigo”. “El enemigo político no necesita ser moralmente malo, ni estéticamente feo, no hace falta que se erija en competidor económico, e incluso puede tener sus ventajas hacer negocios con él. Simplemente es el otro, el extraño, y para determinar su esencia basta con que sea…distinto y extraño…”.

El pato “Donald” Trump promete entre muchas cosas: “… un muro entre EE.UU. y México”. Agreguemos: entre EEUU y América Latina.

¿Es esa una respuesta inteligente o estúpida a los problemas de su pueblo? ¿Quiere decir que los latinoamericanos, los musulmanes, etc.; somos los extraños, los distintos, aquellos a quienes se puede ver como enemigos? ¿Somos los responsables de la inseguridad, el aumento de la pobreza y la decadencia de su país?

“Dios ciega a los que quieren perder”. Gane o pierda las elecciones, el pato “Donald” Trump expresa la ceguera en la que ha caído una parte de la población de aquella potencia. Algo parecido a lo ocurrido con los ingleses con el Brexit. Quizás estén ciegos por las frustraciones que les ocasiona este mundo, al que han forjado conforme sus intereses y hoy se les vuelve en contra como un bumerang.

Lo cierto es que habrá que seguir todo este proceso de cerca. La estupidez humana, que no tiene límites, está por encaramarse en el país del norte. Desde “otras latitudes”, algunos “vivos” ven con buenos ojos esta perspectiva de declinación. Desde el “sur” -en cambio- debemos estar atentos. Aspiramos a que mejore la relación de América Latina con EEUU. Ocurre que es difícil imaginarlo con semejante personaje de historieta. Veremos que ocurre.

Mario Mazzitelli
Secretario Gral. Nacional del PSA