POR UNA AUDITORÍA INDEPENDIENTE

Todavía repercuten las consecuencias del discurso de Mauricio Macri en la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso Nacional el pasado 1° de marzo. Gobernadores ofendidos por los ataques a Cristina, oficialistas exultantes porque se refirió a la pesada herencia, etc. y una mayoría que presta poca atención y solo espera que los resultados de la actual gestión traigan un poco de alivio a sus bolsillos atormentados por la inflación. En fin.

Los dichos del presidente

Los temas que abordó el presidente tuvieron que ver con: el supuesto déficit fiscal del 7% del PBI, las bajas reservas en el BCRA, la alta tasa de inflación (fruto de una política premeditada de financiar el déficit con emisión monetaria, según sostuvo Macri), una hipotética e indemostrable pérdida de 2.000.000 de puestos de trabajo (sobre los cuales no se dio ninguna precisión, ni se dijo cuales inversiones hubieran generado semejante cantidad de puestos laborales), la crisis energética (se perdieron reservas equivalentes a dos años de producción de petróleo y 9 de gas entre 2003/14), el crecimiento de la inseguridad y el narcotráfico (con un diagnóstico superficial), criticó también las estadísticas falsas por parte del Estado (Indec), la falta de transparencia y de información confiable, la ausencia de documentación ordenada, el despilfarro de los fondos públicos, etc. En un momento detuvo esa parte de la descripción de la herencia y dijo que iba a poner la información en la red para que todos tuvieran acceso a ella. Bien. Ahora: ¿Será cierta o será falsa la información que maneja el presidente? ¿Es el fruto de la imaginación de alguien? ¿Solo se trata de propaganda política? ¿Será Clarín el que inventa todo y los demás repiten como loros? ¿Solo será relato K?

Necesidad de contar con números creíbles

Como yo mismo puedo dar un número en lugar de otro, trato de ser cuidadoso a la hora de dar precisiones. La única forma que tenemos de salir de los “relatos” es contar con fuentes confiables de información. (Cierto es que, con la información en la mano, los medios pueden hacer una categorización y manipulación de esos datos; dando lugar a deformaciones muy importantes (nuevos y variados relatos). Que, indiscutiblemente defienden un orden económico, social y político; con el correspondiente conjunto de privilegios. Pero tendríamos una base dura de datos confiables con los que analizar de la realidad. Con esos mismos datos, los socialistas auténticos, abordaremos la realidad asumiendo una actitud ética en favor de los desprotegidos, los explotados, los trabajadores, las naciones latinoamericanas, etc.; intentando utilizar -al mismo tiempo- un método científico de análisis y tratando de dar vuelo a la imaginación, la creatividad e inventiva.)

Diferenciar la realidad de las opiniones

Es obvio que hay cuestiones opinables. Pero, en política, ciencias sociales, ecología, etc. deberíamos opinar sobre datos ciertos de la realidad. (-Desde nuestro punto de vista, esa realidad existe, es objetiva y está por fuera de las funciones superiores del cerebro. – Ocurre que muchas veces se expresan ideas sobre las ideas, que a la vez son ideas sobre otras ideas, etc. Así se llega al limbo de la indeterminación total, donde solo hay opiniones sobre otras opiniones. –Aclaro esto porque, según una parte del sistema político la legitimación de estas opiniones –relato- se lograría a través del voto de la gente -sistema electoral-. -Un ejemplo posible sobre esta forma de pensar sería la siguiente: hacer una consulta popular acerca de: a.- los ángeles tienen sexo, b.- los ángeles no tienen sexo. La lógica de este sistema es que si “a” gana, los ángeles tienen sexo; y si gana “b”, no. En este caso está fuera de discusión si los ángeles existen o no. Aunque parezca ocurrente y ridículo el ejemplo; de manera análoga he visto, en las más altas cumbres de la política argentina, esgrimir como fuente de legitimación de una abstracción al voto popular –esa historia queda para otra oportunidad-)

Volvamos al mundo de la interacción entre la realidad objetiva y la forma de abordarla desde nuestra humilde inteligencia. Para quienes piensan que todo es relativo, debemos aclarar que en la teoría de la relatividad de Albert Einstein lo relativo es el punto de vista del “observador” conforme el sistema de referencia que se tome, la velocidad con la que se mueva, etc. Pero se dan por ciertas la existencia del espacio, el tiempo, la velocidad de la luz, etc. Todas cuestiones objetivas sobre las que la ciencia puede rendir cuenta. Así a través de la experiencia y la reflexión podemos mejorar y ampliar nuestro conocimiento, nuevos puntos de vista, etc.

Voy a ejemplos vulgares: (I) podemos opinar distinto con mi compañera sobre “que podemos hacer con un billete de 100 pesos”. Lo que no es opinable es que, en el momento de emitir nuestras opiniones, solo tenemos un billete de 100 pesos. (II) Podría ser el caso de dos médicos que opinan distinto sobre el tratamiento que debe seguir un paciente al que los análisis clínicos le dieron alto el colesterol. Lo que aparece fuera del debate es el análisis clínico. (III) O, que ruta tomar para ir desde Buenos Aires a Mar del Plata. Asumiendo que la existencia de Mar del Plata esta fuera de discusión. Sintetizando: todas las opiniones y propuestas son válidas, pero antes debemos coincidir sobre los datos duros de la realidad.

El déficit fiscal

¿El déficit fiscal es de 7 puntos del PBI o solo de 2,3?

En una extensa nota publicada en Página 12 del 18/02/16, “El caso del falso déficit fiscal” Axel Kicillof; parece demostrar que los famosos 7 puntos del PBI son una construcción mediática y propagandística alejada de la realidad. Axel Kicillof la llamó: “construcción marketinera”, después de asumir Macri “el déficit fiscal apremiante pasó a ser lisa y llanamente una inmensa mentira”, “Aplicando contabilidad creativa, ya habían logrado sacar dos conejos de la galera, y así exagerar la situación de la caja”, “El resultado de este juego de ilusionismo no es, sin embargo, ni ilusión y ni fantasía. Todo lo contrario, es una verdadera pesadilla. Este déficit totalmente inventado…”, “El verso del “déficit fiscal descontrolado” es sólo una mala excusa para seguir recortando derechos.”

Claramente el ex ministro sostiene que todo es un invento para hacer un ajuste. Podría traducirlo así: “las clases altas estaban insatisfechas con el exceso de derechos alcanzados por el pueblo durante los años del kirchnerismo y sintieron la necesidad de recortarlos. La manera que encontraron de justificarlo era triplicar el verdadero déficit fiscal y ejecutar un ajuste”.

Tecno-políticamente Axel dice: “Para empezar, el ministro de Hacienda dijo que el déficit fiscal de 2015 –medido como lo hacen todos los países del mundo– alcanzó el 2,3 por ciento del PIB. Pero ese nivel de déficit no servía como excusa para su plan, ni tampoco es “alarmante”.” “Créalo o no. El déficit verdadero, aceptado por Prat-Gay, fue el 2,3 por ciento. Pero alguien le habrá dicho: “No, Alfonso, querido, no vas a reconocer ese número, si toda la campaña dijimos 7. Inventá algo, dibujá y llegá al 7”. Si además de Axel lo reconoce Alfonso el argumento se reafirma.

Para dar más fuerza al argumento sostuvo: “El porcentaje de déficit fiscal se calculó utilizando la metodología usual, que respetan todos los países y que proviene del Manual del Fondo Monetario Internacional. Pero en su conferencia de prensa, Prat-Gay decidió utilizar otra metodología, de su invención. El objetivo era “elevar” ese déficit para que cumpliera el papel propagandístico”. Si lo dice Axel que fue ministro de economía hasta el 10/12/15, lo acepta Alfonso a la postre hoy ministro de economía, más el FMI; cartón lleno el déficit parece ser 2,3% del PBI.

No me detengo en las acusaciones de Axel a Alfonso sobre las triquiñuelas que este debió hacer para llegar al 7% de déficit, porque en definitiva se trataría de una manipulación inconsistente de los números.

¿Será cierto que el déficit fue de 2,3? Muchos compañeros K deben creerlo, sin más. Otros compatriotas M deben desecharlo, sin más. ¿Qué hacemos los que no somos ni K, ni M?

Buscar otras fuentes

Auditoría General de la Nación. (Nota: La Auditoría General de la Nación (AGN) es el organismo que asiste técnicamente al Congreso en el control del estado de las cuentas del sector público. Verifica el cumplimiento contable, legal y de gestión por parte del Poder Ejecutivo Nacional; controla la exposición completa, clara y veraz de las cuentas públicas y analiza la administración de los intereses fiscales. Controla y no coadministra la cosa pública: examina hechos, actos y documentos una vez finalizados los ejercicios contables de los entes que se haya decidido auditar. Con sus Informes de Auditoría, que incluyen comentarios, conclusiones y recomendaciones, asesora al Poder Legislativo sobre el desempeño de la Administración Pública Nacional y la situación de la hacienda pública…)
Pego a continuación una síntesis de un extenso informe de más de 100 páginas de la AGN:
“En la Sesión del Colegio de Auditores del 28 de octubre se presentó y aprobó un informe sobre el Análisis de la Ejecución de los Créditos Presupuestarios correspondientes al primer semestre de 2015.
La AGN realiza dos informes sobre ejecución presupuestaria del año en curso con el fin de enriquecer el debate del proyecto de la Ley de Presupuesto para el año próximo: sobre el primer trimestre y el primer semestre.
Las observaciones destacadas en este último informe son:
Los recursos aumentaron a una tasa del 25% interanual.
Entretanto, los gastos lo hicieron a un 40%.
Para este año, el Congreso aprobó un déficit de casi $50.000 millones, pero en los primeros seis meses del año se alcanzó un déficit de casi $100.000 millones.
Mientras que del lado de los ingresos suele recaudarse cerca del 50% en cada mitad del año, lo mismo no se aplica del lado del gasto ya que se gasta una mayor porción (el 60%) en la segunda mitad del año. Esto quiere decir que es muy probable que se acentúe el déficit en el segundo semestre.
Según las estimaciones presentadas en este informe, el déficit de este año podría superar el 7% del PBI.
Esto implica además que 2015 sería el séptimo año consecutivo con déficit fiscal.
Estas estimaciones no toman en cuenta el típico aumento de gasto en año de elecciones, lo cual podría empeorar el resultado. Como ejemplo, los gastos en Publicidad y Propaganda realizados en el primer semestre de 2015 fueron superiores al crédito inicial asignado para todo el año. Mientras la Ley de Presupuesto autorizó $1.405 millones de gastos por este concepto, en el primer semestre de este año se ejecutaron $1.514 millones. De este total, el 73% fue ejecutado por la Jefatura de Gabinete de la Nación y el 27% por ANSES.
Este informe nos induce a pensar que el déficit del año no pudo ser menor a 7% del PBI.

Cuestionamientos

Pero así como los malabarismos de Axel pueden ser severamente cuestionados por la responsabilidad que le cupo sobre las cuentas públicas, la intencionalidad política que lo mueve y su creencia que la realidad es secundaria porque lo primario es el relato (por eso el kirchnerismo le achacó a Clarín más poderes de los que tiene. En el fondo Clarín puede ser un relator mentiroso, pero un simple relator al fin. Por eso no alcanza con un contra-relato, por ejemplo: Página 12, porque se transforma en otro relator mentiroso, pero un simple relator al fin.); también se le puede achacar a la AGN una intencionalidad política. Dado que, más allá del enorme prestigio de Leandro Despouy a la sazón presidente de la AGN a la hora de emitir el informe anterior, resulta en un órgano en manos de la oposición. Cargado, como es habitual, de todas las subjetividades contrarias al oficialismo de turno. Hoy lo preside Ricardo D. Echegaray.

La información es poder

Las fuentes del Estado en capacidad de generar información son múltiples: Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), Auditoría General de la Nación (AGN), Sindicatura General de la Nación (SIGEN), Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC), Organismo regulador del Sistema Nacional de Aeropuerto (ORSNA), Administración Nacional de Medicamentos (ANMAT), Banco Central de la República Argentina (BCRA), Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), Administración Federal de los Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA), Ente Nacional de la Regulación de la Energía (ENRE), Ente Nacional de Regulación del Gas (ENARGAS), Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (ENHOSA), Ente Tripartito de Obras y Servicios Sanitarios (ETOSS), Órgano de Control de Concesiones Viales (OCCOVI), Superintendencia de Entidades Financieras y Cambiarías (SEFyC), Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN), Superintendencia de Servicios de Salud (SSS), Comisión Nacional de Valores (CNV), etc.

A esto podríamos sumar todos los organismos de la sociedad civil en capacidad de ofrecer información sensible. Organismos defensores de los derechos humanos, de la niñez, de las mujeres, de los derechos del trabajador, de los pueblos originarios, de los consumidores, del medio ambiente, de la transparencia electoral, contra el gatillo fácil, en defensa de los sin techo, de los chicos de la calle, etc. Son tantos, cientos o miles, que no los puedo nombrar a todos.

¿Para qué sirve toda esta información actualmente si está dispersa, desordenada y resulta inaccesible? Para muy poco.

¿Quién procesa, sintetiza y comunica toda esta información? ¿Quién distingue lo relevante de lo insignificante? Nadie.

Entiendo que por ley la Nación Argentina debería crear “una auditoría independiente” en capacidad de nutrirse de toda la información disponible, procesarla en el marco de una metodología estricta, sintetizarla de manera adecuada y comunicarla anualmente a toda la población. Podría conformarse con la participación de las universidades argentinas, etc. etc.

Lo concreto es que a partir de información veraz, incontrastable, bien ordenada, accesible; el debate público se circunscribiría a opinar y proponer sobre datos ciertos. La realidad estaría allí, más o menos, bien reflejada. Sobre ella deberíamos actuar. No es la realidad la discutible, sino que hacer con ella. Y dejaríamos atrás la cambalachesca situación de producir, inventar o seleccionar información para deformar la realidad y llevar agua al molino del interesado. Así el presidente, el diputado o el ciudadano de a pie; tendrían el mismo punto de partida. Para bien de la Democracia y de la participación popular. ¡El pueblo quiere saber de qué se trata!

La seguimos.

Mario Mazzitelli

Dirigente nacional del Partido Socialista Auténtico