Reforma política: trampa electoral, inútil y costosa. Por Mario Mazzitelli

Uno de los máximos referentes del Movimiento Proyecto Sur en la provincia de Buenos Aires, Mario Mazzitelli, habla sobre la trampa que esconde la complementariedad entre la Ley de Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias nacional y provincial. Explica además, por qué la nueva normativa es dañina, proscriptiva, costosa e inútil.Uno de los máximos referentes del Movimiento Proyecto Sur en la provincia de Buenos Aires, Mario Mazzitelli, habla sobre la trampa que esconde la complementariedad entre la Ley de Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias nacional y provincial. Explica además, por qué la nueva normativa es dañina, proscriptiva, costosa e inútil.

La ley nacional de primarias abiertas, simultáneas y obligatorias 26.571 es complementaria de la ley 14.086 de la provincia de Buenos Aires. Ahí está la trampa. Mientras la primera hizo caer la personería de distrito a 183 partidos políticos; la segunda, busca evitar -a través de mecanismos burocráticos e inútiles- que se presenten en la provincia, la menor cantidad de fuerzas. Todo pergeñado tras la derrota electoral del kirchnerismo, el 28 de junio de 2009.

Los jueces federales de los dos distritos con mayor número de electores plantean que la ley es de “imposible” cumplimiento. En realidad, están diciendo que si el Poder Político no revisa la Ley ellos se verán obligados a cumplirla. Pero lo harán con tal nivel de insuficiencias y desprolijidades con los que se deslegitimaría el proceso electoral. Ya en una  nota sobre la necesidad de suspensión de la ley 14.086, demostramos que no se puede cumplir con los avales que exige la ley. Sobre todo cuando al día de hoy la norma provincial no está reglamentada. Igual que la ley nacional.

Por su parte, el titular de la Dirección Nacional Electoral, Dr. Alejandro Tullio, sostiene que “hay cosas que tiene que reglamentar la Cámara Nacional Electoral”. Pero así, estaríamos frente a un nuevo ordenamiento institucional, porque según la Constitución Nacional quien tiene facultades para reglamentar las leyes es el Poder Ejecutivo Nacional, es decir, la Presidenta de la República.
Hoy la reforma mostró el daño del que es capaz. En cambio no puede mostrar que sirve para algo útil. El cronograma electoral multiplica las elecciones hasta el absurdo. En algunos distritos los ciudadanos podrían verse obligados a concurrir a 6 elecciones en el transcurso de 5 meses.

Las leyes fueron confeccionadas al servicio de la burocracia política y no de la ciudadanía. Se convoca al electorado una y otra vez para consultarlo sobre candidaturas, pero nunca sobre alguna cuestión social, económica, de política internacional o un asunto ambiental que afecte su vida cotidiana.

Hoy las leyes no le sirven a la mayoría de las fuerzas políticas. A Proyecto Sur porque carece de sentido realizar internas, cuando hay consenso sobre las principales candidaturas. Y parece infinitamente más inteligente volcar recursos, energía y tiempo a cuestiones centrales que hacen al desenvolvimiento de nuestro país.

Y en todo caso, nadie está impedido de realizar su interna cuando quiera y con la reglas de juego que se imponga a sí mismo.

Si las leyes se mantienen vigentes deberemos cumplirlas. Pero nada nos impide  señalar con convicción que estamos ante una legislación dañina, proscriptiva, costosa e inútil. Y que más tarde o más temprano deberemos elaborar una moderna y democrática Reforma Política con la participación activa de la sociedad y el tiempo que demande su debate. Solo así habremos dado respuesta sólida y coherente al problema electoral, sometido hasta aquí a los cambios constantes surgidos de las urgencias proselitistas del poder de turno.

Mario Mazzitelli.
Secretario General del PSA en Proyecto Sur
Integrante de la Mesa nacional del Movimiento Proyecto Sur